DIA 3: Gran Canyon y Monument Valley


DIA 3 KINGSMAN - KAYENTA (336 millas)

Me levanto a las 5 de la mañana. O eso creo. Cuando me levanto, me doy cuenta que todo el mundo está despierto. Que diablos pasa aquí! Ya ha amanecido! Umm, algo raro pasa. No le doy más importancia.

Hoy tengo otro día maratoniano. Visitar el Gran Canyon, contratar un vuelo en helicóptero y después llegar a Monument Valley (donde Forest Gump se paró después de tres años corriendo), ya en el estado de Utah. TELA!

Hago el equipaje, devuelvo la llave y me marcho rápido. A la jaca le cuesta despertarse. Le hacen falta un par de intentos para arrancar.

Hoy me he castigado sin "café"!

Escojo la ruta dificil, como no. Obviando la autopista, tomo la mítica ruta 66 (aquella que recorrían los peregrinos del Golden Rush desde Chicago hasta Santa Monica). Poco queda ya de ella, es una mera atracción turística. Poblados desérticos e historia ya derrumbada por el tiempo y la dejadez. La carretera no esta mal, pero me da el sol del amanecer en los ojos y debo conducir con una mano y tapar el sol con la otra. Que friki soy.

En Seringam, se acaba el trozo de la 66 y debo coger la autopista hacia Williams, para después enlazar con la carretera que va a Gran Canyon. Me distraigo contando los camiones que adelanto, casi rozando la ilegalidad. En Williams, hay tres salidas y decido tomar la segunda, en contra de lo que dice mi sentido común (la tercera, tonto). Estaba claro que no era ésta y ya en medio del pueblo, le pregunto a un personaje que esta esperando en una esquina cuál es la carretera para Gran Canyon. Su respuesta, o lo que entiendo de su lenguaje corporal, es que no tiene ni pajotera idea y la dirección que me marca es justo la contraria de la que debería tomar. Soy consciente de ello y le hago caso unos metros para no ofenderle. A los cien metros, doy la vuelta y le pregunto a un gasolinero, el cual me corrobora que debo tomar la Hiway de nuevo y tomar la salida 3. JA!

Después de una carretera bastante divertida y al cabo de una hora, llego al helipuerto de Cran Canyon y decido tirar la casa por la ventana y alquilar un vuelo que sobrevuela en helicóptero el Gran Canyon. Ni corto ni perezoso me pido el Front Seat y pago 50 dolares más (bay de feis). Me dejan subir la Oly, pero cuando ven la Hasselblad, se niegan en rotundo a que la suba. Cuestión de sobrepeso.

El vuelo me resulta harto aburrido y engañabobos. Lo suyo es un trekking o hacer rafting por las aguas del río Colorado (cuando haya, porque poca baja en esta epoca del año). Por los aurículares que llevo puestos, suena la explicación en castellano mexicano de la formación del cañón. 220 euros tirados por la ventana. Ala!

Después de subirme de nuevo a la jaca, vuelvo de nuevo a gozar con la carretera. Por fin una carretera revirada!!. El tiempo acompaña. De momento, el sol de Arizona no aprieta demasiado. Son las once. Coincido con un millar de moteros, casi todos ellos con Harleys. Y casi todos sin casco? Pasan de la poli?

Me dirijo ya hacia Monument Valley. Por toda la carretera que recorre paralela la South Rim (la grieta sur) hacia el este, hay multiples Vista Point (como les llaman aquí) para pararse y hacer la foto de rigor. Opto por pararme en el mítico Desert View Point, donde la vista es ACOJONANTE y a pesar del calor saco a mis dos otras nenas (la Olympus y la Hasselblad) y nos hacemos un orgasmo mutuo.



Toca recompensa. Saco una manzana, hija de Lone Pine, la cual ya esta tocada por el calor del interior de las maletas, y me la como eludiendo los posibles agentes externos no propios de la manzana. Estoy sentado en una de las pocas sombras que hay en el vista point. Se lo debo a mi amigo el pino de Arizona. Mientras me deleito con mi pocha manzana, se para justo enfrente de la jaca un personaje. La mira y me mira. La vuelve a mirar y me mira de nuevo. No puede aguantar más y me pregunta:

- Is it yours? (o algo parecido)
- Yes (respondo yo, o algo parecido)
- Is air cooled or water cooled? (ay, ya la hemos liado)
- Is not mine, is a rental bike, (me animo) but I think is air cooled, but I'm not sure (mejor que me calle). I am from Spain (ya estamos listos!, y le cuento atropelladamente con mi inglishpitinglish macarrónico la odisea que estoy llevando a cabo)

Parece que me entiende y a raiz de eso el tio se envalentona y empieza a explicarme su vida. Me cuenta que tiene una biamdabelyiu (me costo lo mío pillarlo, oye, el calor!), que quería hacer un viaje parecido al mío, pero hasta Alaska (joder!!!) y no sé qué más cosas. La verdad es que era un tipo simpático, como el 99% de los americanos que he conocido. Conseguí adivinar que era de cerca de Chicago (obvio, vi la matrícula de su coche de Illinois) y tuvimos una charla amena. Sentíi como si él me entendiera y me admirara a la vez. La verdad es que me alegro el mediodía. Cuando subí de nuevo a la moto, lo hice con plena suficiencia y con una gran satisfaccion. Tuve durante un breve instante, una sonrisa de oreja a oreja, la cual me duró hasta que el casco empezó a apretarme de nuevo la frente. No hay descanso posible.

De bajada de la South Rim hacia Cameron, me pilla un chaparrón de 5 minutos, suficiente para que me quedara completamente calado. No corrió el pánico en ningun momento, porque el sol de Arizona calienta una cosa mala, y en diez minutos estaba completamente seco. La tranquilidad no podía ser completa. Miro por el retrovisor y un autocar baja a toda leche, encimándome continuamente. Voy sobrepasando el límite en casi 5 millas y no me despego de él! Recuerdo la peli aquella del camionero loco. Finalmente llegamos a Cameron, primer pueblo Navajo que me encuentro. Aunque llamarlo pueblo es casi un premio no merecido. Me sorprende que las trabajadoras de la gasolinera sean indias. Ostras tu, que prejuicios tengo! Además los indios que veo son enormes, por no llamarlos de otra manera. Que fueron de aquellos indios de las películas de John Wayne!

A partir de este momento y durante toda mi visita a la Navajo Land, no pararé de ver indios "enormes".

Me siento en una sombra y me como otro bocadillo preparado por mi. Me hubiera gustado degustarlo con una cervecita fresca, pero no hay cerveza en la gasolinera. Que raro! Mientras como, no paro de ver moteros y me saludo con ellos. Uno de ellos, que conduce una típica Harley con maletas integradas y banderita americana acoplada al colín, no me presta la más mínima atención cuando le hago el saludo. Bueno, oye la mía es una Kawa, y qué!

Después del refrigerio, me calzo de nuevo el casco, el cual he mojado previamente para hacer más llevadera la presión en la frente, y me marcho hacia Monument Valley. No paro de ver cañones por todo el recorrido, tierra árida y roja y barracas. Sí, barracas destartaladas, las cuales se suponen que son las residencias de estos afortunados navajos. Me da que no deben ser muy felices con el estilo de vida americano.

Finalmente, a eso de las 4 pm de mi reloj, llego a Kayenta y localizo el hotel. Sí, he dicho hotel. Y además, uno en condiciones! En la puerta coincido con la pareja que iba en la Harley de las banderitas. Él se me queda mirando y me dice algo. No lo pillo. Hace otro intento, pero yo estoy demasiado cansado para descifrar y no estoy por la labor. Me da por inútil. Hago el check in y en recepción me dicen que por razones de seguridad deje la moto enfrente del hall por la noche. No sé si lo he entendido muy bien. Aqui el calcetín en la boca es diferente al de California. Cuando salgo veo que el de la Harley esta aparcando la moto donde me han dicho. Vuelvo a hacer un intento de dialogar. Duro dos frases, las suficientes para confirmar que efectivamente debo aparcar la moto enfrente del hall.

Ya en la habitacion, me deleito casi una hora con un baño de los que hacen historia. Pienso descansar un poco antes de ir a Monument Valley a ver la puesta de sol, que está a unas 20 millas del hotel.

Tonto de mi!

En una de las ocasiones que salgo de la habitación a conectarme a internet, aprecio que es una hora más tarde que la que pone en mi reloj. He ido tan al este, que me he pasado una franja horaria. CAGONTO!

Lo compruebo en internet y sí, es cierto. De hecho, en Kingsman ya era una hora más tarde y por eso cuando me he levantado había tanta gente levantada. Eran las 7 y no las 6. No puedo ser más lerdo.

Me entra el estrés de golpe y la carrera de la Nascar que pensaba ver tirado en la cama de la habitación se va al garete. Pillo los trastos y me dirijo a Monument Valley. Antes intento preguntarle a la india del mostrador que me diga que carretera debo coger. No me aclaro. Paso de preguntarle más, parezco tonto. Abordo un nacional que está desprevenido en la salida. Como no me he puesto el calcetin en la boca, no entiende que quiere decir Monument Valley.

- Ah! Mioniument Vellei!!
- Yeahhh (lo que decia yo, no?)
- In the trafic lait turn left and follow the markers (o algo parecido)

Ahora me asaltaba una duda. Trafic lait? buff. Cuando llego al semáforo veo un letrero. Ah vale. Lo capto.

Tiro millas. El sol está descendiendo. Me estreso en demasiía. Casi sobrepaso los límites. Cuando estaba ya concentrado en no abandonar las 65 millas de velocidad de crucero, me topo de narices con una maravillosa formación. Veo la foto al instante y me digo, que le den morcilla al Mioniument ese. Saco las nenas, mido la luz, encuadro, enfoco, y un cuarto de hora después sale la foto que en mi humilde opinión es una de las mejores que he hecho en este viaje.

Ya satisfecho me dirijo a Miouniument Veillei o como se diga.

A pocas millas, ya puedo observar las majestuosas formaciones de arcilla que destacan por su poderio. Me adentro en la carretera que va hacia la reserva. Cómo? Tengo que pagar? No vale el pase anual de parques nacionales? Va a ser que no chato! Es un día nublado y valoro la luz que hay. La zona del interior tiene la luz de frente y por tanto es una tonteria que pague por hacer sombras chinescas. Me ha salido el ramalazo catalán. Estamos en tiempos de crisis, me digo.
Me conformo y me quedo delante de la entrada a esperar la puesta de sol. La vista es excelente. Hago mil y una fotos con la digital. La mayoria las borro. Estoy quisquilloso, solo llevo una targeta de 2 Gb y tiro en formato Raw, lo cual consume mucha memoria. No puedo contenerme y le hago una a la nena.

El sol va bajando y de repente alguien apaga la luz. Que pasó? Miro hacia el sol y una gran nube amenaza con enturbiarme el momento. Noooooooo! Mi única esperanza es un resquicio que queda entre la nube y el horizonte. Voy a tener una sola posibilidad. Cuando el sol empieza a emerger de nuevo de la nube, el monumento se tiñe de rojo. Me excito de golpe, me preparo el encuadre y mido la luz. Zaska. Ya está.

And the winner is:



Son momentos cumbre. El deleite es máximo y la soledad ayuda a activar mi paz interior. Me siento satisfecho de lo que he hecho hoy. Parece incluso que no estoy cansado, que podría coger la moto e irme al fin del mundo. Me asalta de nuevo la sensación de superhombre. Pero esta vez, no me pilla por sorpresa y la dejo de lado, admirando el paisaje que tengo frente a mi y ese anochecer que nunca olvidaré. Una vez más, me doy cuenta de la suerte que tengo y de nuevo me vuelve a embargar la emoción. Y casi lloro.

De vuelta al hotel, enfoco el espejo derecho hacia el anochecer maravilloso, para no perderme ningún detalle. Y así, recorro el camino de vuelta, esta vez sí, con una sonrisa que no se me borraría hasta llegar al hotel. Por eso, me voy a permitir celebrarlo y decido cenar en el hotel, con el objetivo último, como no, de tomarme una buena cerveza. Al abrir la carta, el maitre me comunica que no hay alcohol en el hotel (y por lo visto en toda la navajo land). Coitus interruptus! Ya puestos me decido por una sin alcóhol Kaliber y un Navajo taco que cuando me traen a la mesa me asusta por sus proporciones. Va a ser que a ahora entiendo lo de los medidas personales de cada especimen.

Al final, según el cuentaquilómetros he hecho 400 millas, lo cual no se corresponde con lo que decía el googlemaps. Ummm. Misterio que no pienso resolver esta noche.

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